jueves, 28 de abril de 2011

LA BATALLA DE LEÓN

Ni las Termópilas, ni Maratón. Tampoco será Stalingrado ni Waterloo. Ni siquiera se parecerá a la batalla del Ebro. Será nuestra propia batalla, nuestro propio conflicto. Será ganar y soñar o perder y morir. Será la Batalla de León.

Aquí no habrá 300 espartanos dispuestos a morir frente a los persas pero tendremos un grupo de jugadores que se dejarán la piel por salir victoriosos. No será Napoleón el que planifique la estrategia a seguir pero Carlos Solar lleva dos semanas pensando por dónde se puede mejorar el rendimiento de esta plantilla. No habrá ciudades arrasadas ni víctimas civiles pero el ambiente que espera a los cántabros podría hacer temblar al más aguerrido de los soldados. Por eso necesitamos ser más valientes que nunca.

Decía Voltaire que “el verdadero valor consiste en saber sufrir” y debemos estar preparados para ello. No va a ser un partido fácil. El ULE Ademar se la juega a una carta. Todo o nada. Asumir que habrá malos momentos y tener la mentalidad necesaria para superar cada una de las adversidades sin bajar los brazos será determinante.

Mary Taylor Moore defendía que “no puede uno ser valiente si le han ocurrido sólo cosas maravillosas”. Lesiones de larga duración, derrotas abultadas, otras inmerecidas, robos arbitrales, cambios de entrenador, cabezas bajas en el vestuario, miradas perdidas… el sabor del fracaso le conocemos y no nos gusta.

Todos los que estamos implicados en este proyecto creemos en este equipo y creemos en conseguir una victoria que nos permita seguir respirando en la División de Honor Plata. Creemos en conquistar León y mirar con optimismo hacia el futuro. Un sabio persa decía que mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.

Amigos, os toca demostrar por enésima vez que sois valientes. Yo no me doy por vencido.

miércoles, 20 de abril de 2011

TENSA CALMA

Tras llevarse con claridad el derbi cántabro de la División de Honor Plata masculina, el Grupo Pinta ya tiene la mente puesta en el siguiente compromiso liguero. Los de Carlos Solar se enfrentarán al Universidad de León Ademar en un partido dramático para ambos. Si los cántabros ganan, los leoneses descenderán matemáticamente. Si caen derrotados, la salvación del club torrelaveguense sería casi un milagro.

Debido a la Semana Santa, la competición se toma un respiro y no habrá liga hasta dentro de diez días. Ese parón ha venido de maravilla a la plantilla naranja. El triunfo cosechado ante el Adelma Sinfín ha servido para calmar un poco la ansiedad de los jugadores y para afrontar las tres últimas jornadas con más confianza. El ambiente de trabajo es otro y las sensaciones también. Esa victoria se ha convertido en el mejor refuerzo anímico posible.

Asimismo, varios jugadores han aprovechado este receso para recibir tratamiento médico. Jorge Pérez, Miguel Martínez, Nano Gundín y Alberto Pérez han trabajado con la fisioterapeuta del club para intentar superar las dolencias que arrastran. Los cuatro guardarán reposo hasta el lunes por precaución. El que no ha tenido que dejar de ejercitarse es Joaquín Marcos. El lateral se retiró del último compromiso liguero con un fuerte golpe en la rodilla y se temía lo peor. Afortunadamente, todo se quedó en un susto y tanto Marcos como sus otros cuatro compañeros podrán jugar ante el ULE Ademar.

Durante los días de Semana Santa, el equipo estará de vacaciones. El último entrenamiento con el grupo al completo será esta tarde. Luego vendrán unos días de descanso para oxigenar las piernas y la cabeza antes de jugarse la temporada en las tres últimas jornadas. El próximo lunes, a las 20:00 horas, comenzará el sprint final por la permanencia

sábado, 16 de abril de 2011

EL DERBI SE VISTIÓ DE NARANJA


El Grupo Pinta se llevó con justicia el derbi cántabro de la División de Honor Plata masculina. Los de Carlos Solar fueron superiores al Adelma Sinfín, en un partido que se rompió al inicio de la segunda parte. Gracias a esta victoria, los torrelaveguenses mantienen vivas las opciones de permanencia de cara a las tres jornadas que restan para que concluya la liga.

El conjunto local saltó a la cancha con dos centrales en el siete inicial. Oscar Rio comenzó como lateral derecho y mientras que Genio González era el encargado de dirigir al equipo. Solar buscaba la fluidez ofensiva tan añorada en otras ocasiones. La idea funcionó. Joaquín Marcos y Ángel Fernández dieron la primera ventaja a los naranjas. Además, la defensa arrancó con la intensidad habitual. El Adelma no se amilanó y, gracias a la efectividad de Ezequiel Sanchagarre desde los 7 metros, no le perdió la cara al encuentro.

Con ambos equipos concentrados al máximo, el partido se convirtió en un intercambio constante de goles. Andrejs Kuzmins lideraba la ofensiva local desde el extremo. Los tantos del letón se contrarrestaban con los lanzamientos de Cabañeros. Parecía claro que quien lograse apretar en defensa, tendría mucho derbi ganado. Mediado el primer acto, el Grupo Pinta logró tomar la iniciativa en el marcador pero no llegó a romper el partido. Unas veces las paradas de Villamarín y otras la mala selección de lanzamientos privaron a los torrelaveguenses de abrir una brecha superior a tres goles.

A falta de cinco minutos, Kobin fue excluido dos veces de manera consecutiva. Sin embargo, los locales no sacaron excesivo provecho de su superioridad numérica. Una recuperación de Genio convertida en contragolpe cerró el tanteador de los primeros treinta minutos. El Grupo Pinta ganaba por cuatro, 15 a 11.

En la reanudación, los torrelaveguenses elevaron un poco más la intensidad defensiva. La intención de los locales era despegarse definitivamente en el electrónico y vivir un final tranquilo. Los extremos naranjas fueron los encargados de convertir las buenas acciones defensivas en goles. Primero Kuzmins y luego Fernández lanzaron al Grupo Pinta hacia la victoria. El letón terminó el partido con 4 goles mientras que “Gelín” firmó 6. La renta se incrementó hasta siete.

Sólo Sanchagarre, a base de lanzamientos de penalti y acciones individuales, mantenía a flote al Adelma Sinfín. Un par de exclusiones prácticamente seguidas mermaron aún más la resistencia santanderina. Sólo una catástrofe podía privar a locales de ganar.

La ventaja naranja se estabilizó en seis y volvió el intercambio de goles. Miguel Martínez, Thomas Gautschi y Javi Peña también se unieron al festival y aportaron su granito de arena. Lejos de bajar los brazos, el Adelma Sinfín apretó los dientes y peleó hasta el final por el partido. El décimo gol de Sanchagarre acercó a los santanderinos a cuatro cuando quedaban menos de cinco minutos. La renta disminuía pero la reacción visitante llegó muy tarde. Una parada de Adolfo a lanzamiento de Herrero Lon devolvió la tranquilidad a la grada del Vicente Trueba y certificó el triunfo local.

Un gol de Gildo Cabañeros dejo el marcador en el 29 a 26 definitivo. Un resultado que mantiene vivo el sueño de la permanencia y que hace justicia a lo visto sobre la cancha.

Grupo Pinta Torrelavega: Jorge Pérez, Adolfo Gómez, Umberto Brajkovic, Andrejs Kuzmins (4), Thomas Gautschi (3), Eugenio González (2), Marius Tcaciuc, Javi Peña (3), Abel Lamadrid (1), Alberto Pérez, Nano Gundín (1), Miguel Martínez (1), Óscar Rio (4), Joaquín Marcos (4), Ángel Fernández (6)


Adelma Sinfín: Borja Gómez, Jorge Villamarín; Héctor Sola, Gustavo Alonso (2), Carlos Gómez, Viacheslav Kobin (1), Gildo Cabañeros (6), Ezequiel Sanchagarre (11), Sergio Rodríguez, Álex Blázquez, Sergio Bárcena (1), Rodrigo Reñones (2), Herrero Lon (1), Yunier Noris (2).

PARCIALES
2 – 2, 5 – 5, 8 – 6, 11 – 8, 12 – 9, 15 – 11 descanso
18 – 11, 21 – 14, 23 – 17, 26 – 20, 28 – 24, 29 – 26 final

Pabellón Vicente Trueba 1200 espectadores
Árbitros Pablo García y Alberto Murillo (Colegio Andaluz)
Incidencias: En el minuto 12 de la segunda parte, Joaquín Marcos se lestimó la rodilla izquierda en un choque con Rodrigo Reñones. En los próximos días, conoceremos el alcance de la lesión.

viernes, 15 de abril de 2011

VENDETTA


El Grupo Pinta afronta el segundo derbi cántabro de la temporada con la imperiosa necesidad de ganar para mantener viva la llama de la permanencia en la División de Honor Plata masculina. Quedan cuatro jornadas para que concluya el campeonato y es posible que el equipo necesite, al menos, tres victorias para mantenerse en la categoría. Perder contra el Adelma Sinfín sería la peor manera de comenzar este sprint final por la salvación.

La plantilla es consciente de ello y por eso aguarda el choque con una motivación adicional. En este tipo de partidos poco importa quien llega mejor y quien llega peor. Son encuentros duros, vibrantes y disputados al máximo. En ese sentido, Carlos Solar no ha necesitado alentar a sus jugadores a lo largo de la semana. Los enfrentamientos anteriores, la rivalidad regional y el pique sano que existe entre los jugadores de ambos conjuntos son alicientes más que suficientes. No conviene olvidar que Nano Gundín, Genio González, Ángel Fernández, Oscar Río, Joaquín Marcos y Thomas Gautschi vistieron la camiseta santanderina y que, en la primera vuelta, el Adelma machacó a los naranjas en el pabellón de la Albericia. Los ingredientes para la revancha están servidos.

Para recibir al conjunto capitalino, Carlos Solar vuelve a tener varios hombres entre algodones. En este caso, los hermanos Pérez son los que más preocupan. Jorge padece una contractura muy fuerte en el recto anterior del cuádriceps derecho. Una lesión que exige reposo para no derivar en rotura. Su hermano Alberto sigue con muchas molestias en la rodilla. Ambos jugarán el sábado aunque lo harán con dolor. Por otra parte, Miguel Martínez ha superado el esguince de tobillo que le privó de jugar la semana anterior y Umberto Brajkovic se ha recuperado de la rotura de fibras que sufrió en el muslo. Los dos se vestirán de corto. De esta manera, aunque haya varios jugadores tocados, Carlos Solar podrá contar con toda la plantilla por primera vez desde que cogió al equipo.

Por su parte, el conjunto que dirige Juan Domínguez presentará varias ausencias. Tomas Kavolius y David Aira son baja segura mientras que Diego Muñiz y Ezequiel Sanchagarre arrastran problemas físicos que les hacen ser duda.

Con estos condicionantes, el Grupo Pinta debe hacer valer dos factores para lograr la victoria. El primero de ellos será el ambiente del Vicente Trueba. Se espera la mejor entrada de la temporada en la cancha torrelaveguense y eso debe servir como acicate para la plantilla local. Además, las necesidades de ambos conjuntos no son las mismas. Mientras que el Adelma Sinfín está prácticamente salvado, el Grupo Pinta necesita los dos puntos como el comer para intentar salir del pozo.

Pablo García y Alberto Murillo, del colegio andaluz, serán los encargados de poner orden en un partido que arrancará mañana, a las 18:30 horas, en el pabellón Vicente Trueba.

ELLOS SON EL FUTURO


Una representación del Grupo Pinta ha compartido parte de la mañana con el alumnado del Hogar Infantil Victoria Gómez Arce. Jugadores, directivos y entrenadores del club pretendían promocionar el balonmano entre los más jóvenes y fomentar una vida saludable relacionada con el deporte y la actividad física.

Alrededor de 250 escolares, con edades comprendidas entre uno y seis años, aguardaban en el patio del centro a esta comitiva tan peculiar. Quique Cruz, Director Técnico de la Escuela Deportiva Municipal de Balonmano, se erigió como maestro de ceremonias. Él fue el encargado de presentar uno a uno a todos los miembros de la expedición. Los jugadores Alberto Pérez, Oscar Rio, Marius Tcaciuc y Andrejs Kuzmins fueron jaleados por los niños. Alejandro Gómez, directivo del club, y Raúl Fontecilla, entrenador de la EDM, también recibieron su cuota de aplausos.

A continuación, los miembros de la primera plantilla de Grupo Pinta, empleando balones de gomaespuma, enseñaron a los alumnos las habilidades básicas del balonmano. Bote, pases y tiros a una improvisada portería formada por los propios jugadores. Se regalaron camisetas a los más participativos y los pequeños disfrutaron de lindo junto a unos visitantes tan poco habituales. Alejandro Gómez se encargó de cerrar el acto realizado en el patio.

Tras pasar un rato con todos los niños del centro, la representación del Grupo Pinta se trasladó a la clase de 3 años. Allí repartieron 25 camisetas más y conocieron de primera mano el interior de un aula adaptado para los alumnos de esa edad. Una foto alrededor de la alfombra puso el broche a esta jornada especial tanto para los niños como para los jugadores.